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Caso Ashaninka

 

Performance Virtual de Marankiari Bajo, una comunidad indígena Asháninka

Virtual Performance of Marankiari Bajo, an Asháninka indigenous community.

Por: Norma Belén Correa Aste

Mi investigación explora la relación entre la performance virtual de Marankiari Bajo y sus procesos de constitución y reconstitución como un espacio indígena a partir del análisis de los impactos sociales del internet en la comunidad.

My research explores the relationship between the virtual performance of Marankiari Bajo and its processes of constitution and reconstituion as an indigenous space by analyzing the social impacts of the internet in the community.



Si se escribe la palabra "Marankiari Bajo" en cualquier buscador online, aparecerá una cantidad importante de páginas web que se refieren a dicha comunidad. Si consideramos que desde 1996 Marankiari Bajo ha estado vinculada a los nuevos medios de comunicación de alguna u otra manera, podemos entender por qué. La performance virtual de esta comunidad ha sido explorada a partir de una detallada revisión de los sites que aparecen vinculados a Marankiari Bajo en el ciberespacio. ¿De qué manera es presentada la comunidad a través de sus dos páginas web, así como en los otros sites donde aparece?, ¿quiénes son los productores de los contenidos elaborados para el ciberespacio?, ¿desde dónde hablaban?, ¿cuáles son sus agencias y agendas?, ¿de qué manera la existencia virtual de la comunidad media la relación &q! uot;cara a cara" que podemos tener con ella?.

Para entender el contexto en que se ha desarrollado la experiencia de Marankiari Bajo con el internet, se le ubicará dentro del panorama de la ciber-geografía étnica. Asimismo, se presentaran brevemente los impactos sociales de la presencia del internet en la comunidad. A partir de éstos, he analizado la influencia de la performance virtual de la comunidad en los procesos locales de producción identitaria. De esta manera, es posible entender al Internet como una tecnología de la representación.

El ingreso de las poblaciones indígenas al ciberespacio les permite posicionarse en la esfera pública y establecer relaciones a nivel trasnacional. Esto, sin duda, puede considerarse como la materialización de la promesa de la globalización. A pesar de ello, debemos cuestionarnos sobre los factores que condicionan la entrada al ciberespacio, así como evitar asumir que la apropiación de dichas innovaciones tecnológicas es necesariamente democrática. La etnografía intenta dar una mirada más allá de los instrumentos (la pintoresca imagen de la PC en la selva) para preguntarse cómo dichas innovaciones han influido en la manera cómo se piensa sobre/desde Marankiari Bajo como comunidad indígena. Tanto la página web, las redes de intercambio virtual en la que está inc! luido el nombre de la comunidad, entre otros, responden a una lógica de rescate de lo étnico con el fin de reforzar la identidad asháninka de los pobladores (vista como una categoría totalizadora), pero también está vinculada a la recaudación de recursos (sean económicos, de conocimiento y/o experiencias, etc.) para implementar proyectos y acciones vinculadas al etnodesarrollo. La evidencia etnográfica ha sido importante para identificar hasta qué punto dicho proceso es colectivo. Es necesario decir que la evidencia etnográfica es un conocimiento producido y situado, condicionado por factores performativos que han dado forma a las preguntas que han guiado mi mirada (quién soy y desde dónde escribo), lo cual nos lleva inexorablemente a reflexiones de carácter epistemológico.

Cabe preguntarse en qué medida el ingreso de los indígenas a nuevas instancias de debate y negociación (en muchos casos mediatizadas) nos obliga a cuestionarnos sobre su posicionamiento como objeto de estudio idealizado, el otro exótico y aislado, posición que ignora los procesos dinámicos de las sociedades indígenas, así como las muchas iniciativas en las que vienen trabajando para lograr mejores condiciones de vida.

¿Por qué es importante estudiar el espacio virtual?

Es posible hablar del resurgimiento de lo étnico a nivel mundial, lo cual se materializa en diferentes espacios. Los importantes avances en la legislación indígena de países como Colombia puede ser un ejemplo de la afirmación anterior en el ámbito jurídico. Pero también podemos analizar el posicionamiento de lo étnico en espacios desterritorializados, como lo son los virtuales. La presencia indígena en el ciberespacio permite el ingreso de la agenda indígena a nuevas instancias de debate, negociación y difusión a nivel trasnacional.

Siguiendo a Appadurai (2001), es preciso crear una nueva etnografía para estudiar el paisaje étnico, que ya no está delimitado territorialmente, ni comprende identidades estáticas. El espacio virtual nos ofrece un rico terreno para la investigación de la relación entre interculturalidad, identidad, sociedad y tecnología. En este sentido, la globalización puede ser entendida como un escenario en el cual se posicionan particularidades culturales.

La cultura es acción y cuenta con diversas dimensiones políticas, al ser un espacio de constante negociación y creación. La puesta en escena de las identidades en el espacio virtual nos ofrece un terreno novedoso para el análisis. Tomando en consideración el concepto de pragmática desarrollado por Austin -el lenguaje como acción-, podemos hablar de una pragmática mediática referida al espacio virtual, lo cual lo convierte en un instrumento de acción en el mundo y no una estructura separada de éste.

Para conocer mayores detalles sobre mi investigación, descargue el siguiente documentoashaninka.pdf

Dicho documento, cuyo contenido describo a continuación, contiene algunos extractos de mi investigación:

1) Ciber-geografía étnica: panorama de la presencia indígena en internet
2) Construyendo mi relación con Marankiari Bajo: de la interacción virtual a la experiencia etnográfica
3) La presencia de las TICs en Marankiari Bajo: el "Boom Tecnológico" (1996-2003)
4) Impactos sociales de las TICs en Marankiari Bajo
5) Preguntas propuestas